jueves, 30 de junio de 2016

Sket Zulú 5

                                                                  SKET ZULÚ 5



                   Hay quien dice que paseando se aclaran las ideas o, incluso, divagando en ellas, en un ambiente relajado, se llega a la solución de un problema, aunque como es natural no siempre  es señal de garantía.  Zulú no es que tuviera un problema,  pero estaba dando vueltas en la cabeza a un asunto.
                  Mientras caminaba abstraído, con el rabo casi arrastrando,  pensaba en los tres últimos días anteriores. Había observado que cada vez se limpiaba o lamía, le caía más pelo.  Hacía poco lo tenía firme y sedoso, ahora flojo y algodonoso.  Esperaba fuese estacional, sin embargo ya debía haber frenado su caída. ¿Y si perdía todo el pelaje? No quería quedarse como esos gatos que había visto en el ordenador de su ama, sin pelo y más arrugaos que una pasa. Si eso sucedía, no quería pensar qué sería de él.
                  Estando en éstas cavilaciones,  Zape lo divisó desde un  alto, bajó silenciosamente y se fue acercando poco a poco hacia su amigo. Le extrañó verlo cabizbajo. Dispuesto a  saber qué le ocurría adelantó un poco el paso hasta ponerse a su altura.
-          Al parezé  eztaz en baja forma ¿Eh?
Zulú, había visto por el rabillo del ojo a su amigo, por lo que no se asustó lo más mínimo cuando se acercó a él y siguió andando.
-           Hola Zape. No. Solo estoy pensando, estoy entre mis pensamientos.
-          A ve, a ve. ¿Otra ve te metez en un penzamiento?
Zulú paró su andadura para mirar a su compañero, pero volvió enseguida a su  marcha. A veces olvidaba  la limitación de aquel y se apresuró a añadir:
-          En realidad estoy tratando de dar respuesta a un pensamiento que me ronda la cabeza,
-          Poz lo único que veo yo que te ronda e un mozquito.
Zulú no hizo caso al comentario y continuaba queriendo tener la certeza de que la caída del pelo era debido a la época, no a un problema personal.
-          Zape, ¿A ti se te cae el pelo?
-          ¿A mí? Poz… no zé, si hay algúno zuelto, me lo quito y ya.
-          Quiero decir, si has notado que sueltas o quitas más pelo de lo normal. Por ejemplo, cuando te rascas, o lavas o incluso cuando te levantas de la cama.
-          Yo me quito to lo que sobra, pelo, paja, hojaz…  to
-          ¿No has pensado que podrías quedarte calvo?
Zape estuvo a punto de soltar un taco.
-          ¿Yoo  oo?  ¿Por queeé? ¡Nunca! ¿Dónde ze ha vizto que un gato ze quede calvo?
-          Pues sí, existen algunos que son pelones.
-          Ozea, que otroz tienen máz pelo de lo normá.
-          No - corrigió Zulú -  pelón significa que no tiene pelo o tiene muy poco.
-          La mare que me parió. Poz pelón ez ma grande que pelo…
-          Chissst, chisst - De pronto Zulú había detectado algo - ¿Has oído algo?
-          No, con tanto pelo que…
-           ¿Lo oyes?
Ambos agudizaron un poco más el oído.
-          Una rata. Eza la dejaz pa mí.
-          Chisst– volvió a decir en voz baja  Zulú– Ven, no hagas ruido.
Avanzaron un poco a su izquierda y a medida se acercaban a unas grandes piedras, el extraño sonido se incrementaba, incluso se percataron de su rareza, demasiado grande para una rata. Se aproximaron lo más cerca posible a su objetivo y con cautela  asomaron su cabeza a ver de qué se trataba. Primero Zulú:
-          Ahí está.
Enseguida Zape, por encima de él:
-          ¿Qué bicho ez eze?- Preguntó.
Tras unos segundos observando, Zulú le contestó.
-          Es un oso.

-          ¿Un ozo?
-          Sí. Mira, ¡Un oso panda!
-          No pue ze. Loz ozoz  zon marronez o blancoz
-          Pero éste es diferente, ¿no lo ves? – le aclaró Zulú -  es uno de los osos más bonitos que existen
-          Poz yo lo veo mu raro.
-          Es que éste es especial, por eso tiene distinto color y ¿Sabes? su comida básicamente  es la caña de bambú.
-          Puez a ezte pazo ze va a comé toaz laz que hay ahí. 

-          No Zape, esas cañas son distintas, las de bambú son también especiales. Mira, las muerde, pero no creo que se las coma. 
-          ¿Y qué hase aquí?
Zulú tenía sus sospechas.
-          Buena pregunta. Pero es posible….
-          Ze habrá perdío.
-           No, no lo creo.
-          Poz de ezta montañaz no ez ¿Eh? Yo me laz zé mu bien de cabo a rabo y no lo he vizto nunca.
-          No – Dijo Zulú – Desde luego que no, su hábitat está muy lejos.  ¡¡¡Ya!!!Esto es cosa de mi ama.
-          ¡¡Ah!! Entiendo – Contestó Zape, sin entender nada.
Zulú se incorporó de la posición en la que  había estado, obligando a su amigo a hacer lo mismo. Acto seguido se sacudieron las pajitas adheridas al cuerpo.
-          Ella hace que diferentes muñecos cobren vida.
-          No me digaz – salió el escepticismo de Zape -  Ezo e impozible.
Volvieron sobre sus pasos, dejando al oso explorar el terreno tanto tiempo como quisiera y pudiera.
-           Aquí todo es posible Zape. El oso está destinado al país mágico de una niña donde se encontrará con otros compañeros y correrá muchas aventuras.
Eso sonaba muy pero que muy bien, el entusiasmo de Zape subía como la espuma.
-          ¡¡Qué remiau!! oye, puez vamoz nozotro tambié
-          No. Nosotros no podemos.
-          Qué paza. ¿Uno no pue ir a onde quiera?
-          En éste caso no Zape. Cada niño tiene su país de fantasía y nosotros no cabemos en el.
-          ¿Tan pequeño ez eze paíz?
-          No, gato, no se trata de tamaño. Quiero decir  que no estamos destinados  al país encantado de ningún de niño. 
Sin duda, el encanto bajó a desencanto.
-          ¡¡Anda!! ¿Y por qué no? – insistió el amigo.
-           Porque nosotros ya tenemos  el nuestro.
-          ¿Ah, zí? Entoce  ¿Nozotroz tenemoz un encantamiento?
-          Bueno…podría decirse que…  algo parecido.
-          ¿Y en qué ze nota, zi ze pué zabé?
-          Facil, mírate. Tú eres atigrado de hilo difuminado trabajado a punto enano, yo azul en hilo perlé, trabajado también a punto enano.
Zape quedó mudo unos instantes, mirando a Zulú  con la boca abierta. Zulú pensó o que  no lo entendía o estaba asimilando sus explicaciones. De todas formas,  continuó.
-          Además, el hecho de estar  simplemente hablando tu y yo es parte de ese encanto.
-          Habé zi lo entendío - se dignó por fin a contestar -  nozotro  zomo  azí porque noz han encantao, ¿No?
-          Bueno si lo entiendes así…. Sí.
-          Y yo zin zaberlo.  Poz oye  yo conozco a una gitana que noz podría ayudá.
-          Ayudar… ¿A qué?
-          Poz a quitaz el encantamiento.
Nuevamente Zulú empezó a bombardear con explicaciones.
-          No, no, no, te explico, verás.  Nosotros  necesitamos esa magia o ese encanto para vivir un mundo de fantasía, donde todo es posible. Un mundo como el de los niños, pero a nuestra medida. La imaginación de quien nos mueve nos llevará a bonitas y diversas aventuras que podremos disfrutar así como quien nos ve o lee.
-          ¡Ozú!  Ezto eztá ma liao que un ovillo de mi abuela.
-          Verás cómo lo entiendes. Acompáñame, te voy a llevar a otra parte del mundo mágico.
-          ¿Poz no eztamo ya en él?
-          Desde luego, pero hay más fantasía.
-          Poz  zabes qué: hablamoz el mizmo idioma y yo te entiendo, pero me paize que no entiendo na de na.
A Zulú le entró una risita de la que iba todavía a disfrutar. Le quedaba un cartucho por quemar e iba a consumirlo.
Ambos se encaminaron por un estrecho sendero lleno de matorrales y hierbas aromáticas.  Zape ignoraba lo que iba a encontrar, pero el pequeño nervio curioso lo cubrió hablando.
-          Zulú ¿Por qué ante me llamazte atigrado?.
Vaya, pregunta tonta, pero Zulú no dijo nada, por el contrario le aclaró:
-          Tu cuerpo está lleno de rayas y eso se le compara, por su parecido a las rayas de los tigres.
-          ¡Aaaaaaah! Poz me guzta ezo de zer un tigre. Me hace zentir ma grande.
-          Ja, ja, ja, no lo dudo ¡Pues vamos tigre, agiliza esas patas!
Zape, no  había entrado nunca  a la zona por donde le llevaba Zulú. Con frecuencia veía mucho movimiento de humanos y no deseaba topar con ninguno de ellos. Pero ahora se envalentonaba con la presencia de su amigo, e iba más contento que unas pascuas.
Como Zulú observó el cambio de cara en su amigo, se dirigió a él mientras caminaban y le comentó
-          Si quieres ese podría ser tu apodo.
-          Mi…..  ¿Que ez un apodo?
-          Pues es llamar, a alguien con un sobre nombre, o sea, con otro nombre que no es el suyo. Dicho de otra forma, se sustituye el nombre verdadero por otro que le cuadra bien  a su naturaleza, defecto u cualquier circunstancia.
-          ¡¡Ozú!!  Entonze, yo conozco unoz cuantoz, je,je,je.
-          Claro, eso es muy común. Y bien…Ya hemos llegado.    
Después de tanto matorral, una explanada se abrió a sus pies. Zulú dejó paso a su amigo  como si se tratara de una sala o salón al que entraba por primera vez.  Diferentes estatuas  sin aparente orden  se erguían por doquier, más parecía que hubieran estado arrimándolas para hacer limpieza, que una correcta decoración.
Zape quedó perplejo por todo lo que veía, ya no había tanto verde, pero, aunque sorprendente, nada de aquello le decía nada. Se sentó para terminar de observar, mientras Zulú esperaba que se pronunciara al respecto. No tuvo que esperar mucho.
-          ¿Y ezto que ez?

-          Este es el mundo mágico del que te hablaba.
Zulú debía estar mal de la chaveta, pensó su compañero,  porque aquello era todo desolación, ni siquiera aquellas piedras se parecían a ellos. ¿Dónde estaba la magia, el mundo maravilloso? El mundo donde todo era posible, de ratones de queso, ratones de foie-gras, de montañas de pescado y carne en su jugo. No, Zulú era un iluso o bien le estaba tomando el pelo.
-          Poz ya me diráz que ha pazao con la magia aquí  eztá to lleno de piedraz y laz piedraz que yo zepa no hablan.
-          Bien, - empezó Zulú a explayarse - como te dije antes, esto que ves, aunque no lo creas, es un mundo mágico. – Zape, no abrió la boca, ya lo había hecho antes, lo que necesitaba era saber -  Los enanos, animales y ninfas forman parte de la fantasía, y cada uno tiene un fin o una misión que cumplir.
-          ¿Cómo zi zon de piedra?
-          Ahora sí, porque no se les necesita, pero son como tú y yo, que cuando se les llama al mundo mágico vuelven a la vida.
-          Yo creía que el mundo donde to ez pozible, habría ratonez y comida en abundancia.
-          Seguro que también lo habrá Zape, pero sólo cuando llegue el momento.
No muy convencido se levantó con parsimonia y de un pequeño salto subió y sentó en otra piedra.
-          Y…. ¿Cómo a ezto ze le llama enano zi ez má grande que nozotroz? 
 Dijo Zape, señalando a uno de ellos.

-          El tamaño, viene relacionado según el mundo fantástico. Para los gigantes de Gulliver  serán enanos, en cambio los mismos para el mundo de Lilliput, serán gigantes. ¿Lo entiendes?
-          Puez no zé. Nozotros tambié zomos de punto enanano
-          El punto enano se refiere sólo la forma en que estamos hechos. Los enanos que ves son parte de los siete del mundo de Blancanieves.
-          ¿El cagón también?
-          Ja,ja,ja, No, no lo creo, pero aquí sí.
-          ¿Y dónde eztán loz otro?
-          Parece ser que guardan otros mundos fantásticos.
-          ¿Y por qué son de piedra?
Ya era como niño, con  preguntas y más preguntas.
-          A ver. ¿Tú aguantarías estar aquí sin moverte, cuando llueve, hiela o hace calor?
Zape movió la cabeza a ambos lados, arrugando el hocico.
-          Pues ellos sí, han de ser fuertes y resistentes porque son los guardianes de nuestro reino fantástico.
-          ¿Del nueztro?
-          Sí.
Zape ya se iba encontrando más a gusto en el terreno, se subió y correteó por todos lados.
-          Mira, Zulú ezte e un champiñón bien grande, puedo subirme a él. Zi lo viera mi abuela de daba un zíncope.
-          Ja,ja,ja. El síncope me va a dar a mí con tus saltos.

Había vuelto al rostro de Zape, esa despreocupación innata que le caracterizaba, se le veía más alegre y espontaneo. Por fin paró un poco su euforia y se sentó nuevamente, ésta vez entre unas nifas.
-          Pero Zulú ¿Por qué no hablan?
-          Pues porque ahora no se les ha llamado a formar parte de la fantasía. Esperan su momento.
Le señaló a su derecha e izquierda.
-          Ahí tienes a Nino, que conoce el lenguaje de los pájaros y a Nuvia que puede volar y comunicarse con otros mundos fantásticos. Si necesitamos de ellos volverán a la vida.

-          Poz ezo e una maravilla ¿No?
-          Así es.
-          Y por último te quiero enseñar otra cosa.
-          Qué zerá, que zerá.
Zape, iba dando saltitos al lado de su ya fantástico amigo.
-          Mira que hay aquí Zape.
-          ¡¡¡Caracolez!!!

-          Sí, caracoles gigantes. Vivos, verdaderos. Pero mira que tamaño tienen, dicen que son franceses. Ahí tienes la diferencia con la cucharilla.
-          ¿Entoncez ze pue comer?
-          Sí, claro, pero nosotros, no. Nuestro estómago no lo aguantaría. 
-          No, no me guztan, pero na de na.
-          Pues aunque son más pequeños que nosotros, son gigantes.
-          Cuarquiera entiende ezte mundo Ufff.
Zuluuuuuuuuuuuuuuu.      Zuluuuuuuuuuuuuuu
-          Huy mi ama me llama, seguro que hay algo para comer. ¿Me acompañas?
-           Poz zi, pero….. tu ama…
-          Ba, no te va a ver. Después que deja los restos se va a la cocina. ¡Vamos, ven! Te invito.
Y allá que se fueron los dos. Seguro que después de tanto correteo devorarían lo que fuera. Aunque fueran caracoles entre salsa de carne. Je,je,je.
                                                                    Nita

28 comentarios:

  1. Nita te quedó una entrada genial!!! un besote cielo

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  2. "Caracolez", yo sí que he "quedao encantà" con tu historia, ja ja!!!
    Gracias Nita por ser tan maja y hacernos pasar un buen rato.
    Un beso guapa.

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  3. Jajajja, menudas historias te montas, Nita!! Qué buen rato he pasado leyendo!!
    Un besazo

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  4. Oh... esto me lo tengo que leer despacito... con un café después de trabajar...
    Sabes que estoy en Congo en este momento? Me acordé mucho de ti y de Zulu!!! jejeje

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    1. ¿En serio? Ufff tiemblo nada más pensar en el calor. Bueno, agradezco tu visita Ana y leelo cuando quieras, que no me lo llevo, je,je. Besotes.

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  5. Cuando veo estos post, me quedo alucinada¡¡¡¡. Tienes una imaginación brutal. Una historia genial¡¡¡¡
    Enhorabuena guapa.
    Un beso

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    1. Me alegro mucho que os entretenga. Todavía no sé si estoy a la altura. Pero me anima un comentario como el tuyo. Gracias bonita. Besotes.

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  6. Oh!!!Nita!!! esto me lo tengo que leer muy despacito... con un mate en la tarde... Tremenda imaginación!!!
    Te dejo un abrazo por ahora...vuelvo!!

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  7. Cuando quieras bonita, el sket, no se va, je, je, je. Besos y gracias por visitarme.

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  8. me ha encantado la historia nita!!! es una entrada genial!!! un besito.maria:)

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    1. Me alegro María. Te he entretenido un poquito ¿No? Gracias, bonita. Besos.

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  9. Qué entrada tan fantástica, Nita, está genial!!!!
    besos

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  10. Como disfruto con estos posts!!besos

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  11. como te montas estas historias, la verdad entretenidas, al oso ya lo conociamos¿o no?, bessssss

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  12. OK. el oso ya se fue con la nieta, pero quedaban las fotos para el Sket de Zulú, que como siempre el post sale retrasado. Pero no imporataría porque los amigurumis que no se lleve quedarán en reserva para futuras aventuras. Besos bonita.

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  13. jajaja pero qué imaginación tienes, Nita! Te ha quedado una historia muy entretenida :) Un beso!

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  14. Que historia mas bonita Nita! la mar de divertida, me parto con el punto enano y los enanos jajaaj! que imaginación! un besito guapa.

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  15. Muchas gracias Yoli. Me anima saber que te ha gustado. Gracias. Feliz semana.

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  16. Maravillosa aventura me he llevado,hermosa,que fantástico,como has combinado los detalles para mostrarnos tus labores,tus espacios y la percepción que tienes de ellos,es sorprendente y admiro tu noble y maravillosa perspectiva de la vida,e imaginacion.A seguir creando, a seguir soñando!!
    (\ /)
    ( * *)
    c(')(')
    Abracitos Miles !
    *´¨)
    ¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨)Tammy Go.

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    1. Muchas gracias bonita. Desde luego ver las cosas desde otra perspectiva, sobre todo en el mundo mágico, es dejar de lado aspectos negativos. Agradezco tu comentario Tammy. Besos.

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  17. Hola de nuevo Nita es una entrada un poco larga pero la leeré mas adelante, solo estoy saludando a mis seguidoras después de mi parón.
    Besos

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    1. Gracias Pilar, eres muy cumplidora. Besos bonita.

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  18. Hola Nita que imaginación tienes!! No has pensado en escribir cuentos para niños,te quedarían muy chulos con todas las fotos que haces, y muy divertidos. Un besito que pases un buen fin de semana!!!

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  19. Hola María y bienvenida. Gracias por tu visión de escritora, je,je, pero soy simple aficionada y no aspiro a ningún mérito, en todo caso juzgarían los demás, en éste caso vosotras. Mi propósito es el entreteneros entre nuestras labores y arrancar, si puedo, una sonrisa (que no risa), al tiempo que me beneficio como terapia.
    Y desde luego agradezco mucho tu comentario María. Besos.

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  20. Hola Nita! Qué gusto me da leerte. Ese Zulú nunca deja de sorprenderme y el mundo fantástico que te montaste en esta entrada es genial!!! El juego de palabras con los enanos me ha hecho reir mucho... La diversión no acaba al leer la historia, también puedo imaginarte a vos pensando las fotos y preparándolas, siendo parte de ese mundo mágico y me sonríe el alma. Sos linda Nita.

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  21. Muchas gracias Nati. No sabes cómo me alegra saber que soy capaz de contactar con el alma, como bien dices, porque el mundo de la fantasía atraviesa toda mente y puede sumergirse en él,liberando sentimientos y desatando infinidad de diferentes inhibiciones, complejos... No hay límitación y todo es posible. Al menos durante unos minutos, intento dejarse perder, muchas veces conveniente, para desconectar del estrés diario.
    Si me imaginas, me lo paso mejor escribiendo las aventuras y el diálogo de éstos dos amigos, je,je.
    Muchas gracias por tus palabras Nati. Un fuerte abrazo.

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  22. Hey Nita linda imaginación la tuya, arriba el mundo mágico y abajo los problemas
    Besitos!

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