jueves, 31 de agosto de 2017

Vara de Esculapio

                                      Hola amigas:
                                      Después de un tiempo apartada de los retos hoy me sumo al  nº 92 dirigido por Myriam como anfitiona y bloguera  de: Ideado a mano.

                                         Ésta vez mi aportación es muy sencilla y rápida, llegué demasiado tarde y casi lo cogí por los pelos. Me  decidí por la insignia de medicina, llamada también Vara de Esculapio.



                                       Se trata de una vara de ciprés con una serpiente enroscada. Este emblema apareció 8oo años antes de J.C., en tiempos de Homero. Según la mitología Esculapio era hijo de Apolo y Coronis.  Esculapio existió realmente  en Tesalia , y era un médico de gran fama. Después de su muerte fue Deificado y entonces empezaron las leyendas, siendo venerado en Atenas, Corinto y Pérgamo.
                                      La gran mayoría de personas y tal vez  algunos médicos no se han percatado todavía de las diferencias existentes entre  dos emblemas que tradicionalmente han servido para representar a la medicina a través de los años: el bastón de Esculapio (Aesclepes, Asclepio) y el caduceo de Mercurio (Hermes).

                                  La palabra caduceo deriva del griego kadux que significa heraldo o embajador. En la antigua Grecia, el caduceo (vara  con alas y serpientes entrelazadas) lo llevaban los heraldos y embajadores como  señal de inviolabilidad personal pues era el símbolo de Hermes (Mercurio) mensajero de los dioses.
Según la mitología griega, Apolo hizo embajador de los dioses a Mercurio, el cual llevaba siempre consigo el caduceo. El bastón central era una vara mágica  para promover el entendimiento y las alas las llevaba Mercurio en los tobillos para volar en sus quehaceres por órdenes de Apolo.
                                Hoy en día se utilizan indistintamente por los cambios realizados a través de los siglos.
                                Actualmente la insignia  que llevan los médicos en las convenciones es mucho más bonita. Es de color, en fondo dorado y está laureada a su alrededor. A veces en vez de laurel las mitades de la circuferencia se adorna con dos tipos de arbusto que en éste momento no recuerdo.

                                Así las cosas he metamorfoseado la vara de Esculapio a ganchillo.
                               Para darle una función,  se puede aplicar perfectamete bien a la caja de primeros auxilios...
                                O al mismo botiquín. En los dos casos pegado con cinta autoadesiva por ambas caras, para no estropear plástico y madera como la misma labor.
                                 Me gusta como queda en el botiquín, pese a no lucir en la imagen por la mala luz interior.  
                                 Y hasta aquí mi aportación a la ciencia de nuestro reto. Me queda ir visitando vuestros trabajos y disfrutar de ellos.
                                  Un fuerte abrazo para todas que reiteraré en cada blog. ¡¡Chao!!
                                  Aquí el estupendo certificado de participación. Gracias Myriam.
         


jueves, 17 de agosto de 2017

Reciclado de jabón

Hola amigas:
                               Si  os quedan o sobran restos de jabon de tocador o de lavar a mano, aún podemos recuperarlos formando con ellos otra porción o incluso una pastilla entera, contribuyendo al ahorrillo del bolsillo.
                              Como estoy con ordenador compartido, no tengo mucho tiempo para entradas, más bien para comentarios. Así pues aprovecho ahora  aprisita.
                              Yo aún lavo algunas prendas a mano de modo que cuando voy a empezar una nueva pastilla el resto de la última la "pego" con la anterior y sigo lavando. 
                              Para ello dejo una cara de la nueva pastilla y el trozo de la vieja a remojo en agua, aproximadamente cinco minutos.  
                               Ambas caras quedan blanquecinas, porque empiezan a deshacerse.
                                Pego las dos caras una contra otra  y las dejo secar.
                               Se deja hasta el día siguiente, es importante que quede bien seco. Ya no se despegará y se habrá recuperado todo el sobrante.
                                En éste caso tengo el jabonero a rebosar.
                               Igual sistema, poner todo a remojo
                               Dejar en remojo un poco más de tiempo cuidando no pasarse porque se deshace.
                                Colocar todos los trozos en un  molde del tamaño al que podamos manejar bien al lavar.
                                E ir amontonando uno a uno por igual  y aplanando un poco.
                               De altura, dependiendo de lo que abarque nuestra mano.
                              Nos sirve cuanquier envase. luego de seco se corta el plástico y ya tenemos nuestra nueva pastilla, sin desperdiciar nada.
                               La últimas fotos  salieron borrosas, pero bueno el resultado es óptimo.
                               Considero que es un truco ahorrativo ¿No?
                               Un abrazo para todas y que paseis feliz verano.